El patinaje de Bolívar como en “Macondo” a conocer el Hielo

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Cuando uno lee las primeras líneas de cien años de soledad nota que el Coronel Aureliano Buendía, frente al pelotón de fusilamiento recuerda el día que su padre…

Por Hegel Ortega. – Cuando uno lee las primeras líneas de cien años de soledad nota que el Coronel Aureliano Buendía, frente al pelotón de fusilamiento recuerda el día que su padre lo llevó a conocer el hielo.

¡Qué precio tiene el hielo, que alguien me lo diga! Seguramente en los tiempos de Macondo este sería el gran invento de la época por la ubicación del contexto donde se dan los hechos en nuestro trópico caribe, el cual siempre será uso de buen recibo.

El patinaje colombiano ahora tiene una nueva cita del 2 al 8 de marzo, En Salt Lake City (Utah – EE. UU) Campeonatos Nacionales de patinaje sobre hielo. ¿Alguien sabe, dónde queda esta región en Colombia? Donde varios departamentos se hacen presente incluido Bolívar, quien tendrá la representación de seis patinadores y tres delegados que también hacen las veces de técnicos, una clara demostración que en materia de patrocinio deportivo estamos sobrados.

Si el hielo es una modalidad o una línea de este deporte, hasta ahí no hay nada malo, que sea un deporte y se pueda practicar. Lo curioso es por qué del patinaje de carrera, ahora se quiera emigrar hacia esa extensión de línea, dizque para poder aspirar a un cupo en los Juegos Olímpicos de Invierno, como cuando somos un país nórdico o de estaciones, algo que es un paso incoherente desde todo punto de vista.

Aunque el deporte es patinaje, las modalidades y los fundamentos son totalmente diferentes; el uno es con ruedas en forma de línea y el otro es con cuchilla. Sin embargo, los dirigentes del patinaje encabezados por Alberto Herrera, Presidente de la Federación de este deporte en Colombia, se ha inventado esta nueva forma de desangrar a los entes territoriales nacionales; como son los institutos de deporte del país, pues el patinaje de Carrera frente a la industria del marketing deportivo del mundo es un producto que no mueve masas y mucho menos a los grandes canales deportivos.

Primero, son poquitos los países que lo practican; seguidamente, sus competiciones son obsoletas.

Puede un deportista en solo un mundial ser campeón hasta en diez pruebas, o sea que, si lograran la atención del mundo, un patinador de carrera que es 22 veces campeón del mundo tendría que ser mucho más reconocido y perseguido por las grandes marcas por encima de Rafael Nadal, Roger Federer, Usain Bolt, etc, y en Colombia superar la atención de Egan Bernal, campeón del Tour de Francia; Mariana Pajon y Catherine Ibarguen campeonas Olímpicas, pero eso no pasa en nuestro país.

En Colombia, un patinador va a un supermercado o cualquier sitio público de gran concentración y difícilmente es reconocido, pero ante la expansión Macondiana de nuestros patinadores de Carrera sobre el hielo, surgen varias preguntas al pseudo exitoso dirigente Alberto Herrera, Presidente de la FEDEPATIN; Guillermo Ortiz, Presidente de la liga de Bolívar; como también al mega entrenador y metodólogo de Bolívar:

¿Utah, desde cuándo queda en Colombia para hablar de campeonatos nacionales?

¿Será esto una nueva modalidad de la Federación para organizar otra unidad de negocios como activista del turismo deportivo en Colombia?

¿Cómo las ligas y departamentos podrán sostener más de seis competidores en los EE. UU durante una larga temporada, teniendo en cuenta el momento de dificultad económica que atraviesa el país con el dólar?

¿Cómo hacen estos terribles caballeros para vender tanto humo, alrededor de un deporte que no significa nada a nivel mundial?

¿O serán estos personajes de nuestra dirigencia deportiva nacional y regional, como en Cien Años de Soledad? ¿Nos seguirán vendiendo placeres inverosímiles, como si fuéramos un banquete sin fin donde reina la desmesura, la maldad y la belleza, al mejor estilo de una época hiperbólica?

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