Real Cartagena entre la cantera y la venta del club.

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Aferrarse al baloto, representado en los talentosos jugadores cartageneros con hambre de gloria, o a la venta definitiva a inversionistas

Por Hegel Ortega. – Real Cartagena busca una señal Divina con talento de la Heroica, que le dé la luz al final del túnel que lo tiene en su peor crisis Deportiva y financiera desde su creación como filiar de DIMAYOR.

Normalmente los clubes grandes pueden fichar a grandes jugadores, pero los pequeños no tienen ese privilegio y deben fabricar sus propios productos desde las categorías inferiores. También son muchos los grandes clubes que presumen de cantera.

 

El equipo más laureado de Francia, el Olímpic de Marsella, hoy quiere volver a ser grande tanto en el país como en Europa y lo está haciendo desde su cantera.

En la actualidad cuenta con seis canteranos en el primer equipo, entre los que destaca el capitán Loic Perrin, luego tiene otros catorce jugadores fuera, que hace un total de 20 canteranos en grandes equipos. Destacando a Bafétimbi Gomis, jugador del Marsella.

 

Estos ejemplos hoy en el mundo son el camino más axiomático hacia una verdadera revolución, en la búsqueda de los objetivos.

 

En el caso de Colombia hace rato que instituciones como el Deportivo Cali, Envigado, Cortulua, y el mismo Junior, con su filial Barranquilla FC, se han venido organizando de tal forma que en sus granjas les otorguen la consolidación del negocio de la venta a clubes del extranjero, como el ítem más sólido de los ingresos del gran negocio del fútbol.

Hoy Real Cartagena tras intentar ascender en los últimos siete años, al torneo elite de Colombia, se detiene y le apuesta a partir del presente año a competir en el torneo de ascenso del fútbol nacional, dándole espacio a talentosos jóvenes provenientes de las polvorientas canchas cartageneras.

Razón por la cual desde principio de la temporada realizó un convenio con una de las agencias con franquicia FIFA, llamada Colombia Gol, donde los jugadores que representan a nivel nacional e internacional, hacen parte de la plantilla principal del equipo de la Heroica.

Nombres de chicos que han vestido la tricolor en sub 17 y sub 20 como Deivi Barrios, Daniel Pedrozo, Sebastian Girado, Nicolás Alcazar, Kalasan Suarez, New Mena, Steven Sanchez y Luis Caicedo, se constituyen en la ilusión y la realidad del Real Cartagena versión 2020.

Hoy el onceno que dirige Nilton Bernal es penúltimo en tabla de posiciones del torneo de la B de Colombia, lo cual genera mucha incertidumbre entre los hinchas que desean que algún día cese la horrible noche donde se encuentra la escuadra Auriverde.

 

Los últimos años para Real Cartagena todas sus apuestas para ascender han sido un fiasco, su situación ha estado representada por presentaciones estrepitosas ya que al equipo no le sirve otra opción diferente que ascender.

Contrataciones de jugadores de diferentes partes con experiencia y recorrido, hasta de selecciones nacionales, no pegaron, y técnicos nacionales que luego de su partida se ha sabido que han sido “Cometeros”, o sea que cobran comisiones a los mismos jugadores que han traído, por colocarlos a jugar en los proyectos que ellos mismos han diseñado y que a la postre se han convertido solo en catálogos de buenas intenciones.

 

En medio de las dificultades del presente año, motivada por una parálisis de seis meses ocasionada por la tragedia mundial de la pandemia de la Covid 19, al Real Cartagena le corresponde direccionar el camino tormentoso, el cual antes no pudo, con sus proyectos suntuosos y carentes de planificación, al tiempo que como sociedad familiar y al morir el jefe de la familia propietaria de la mayoría de las acciones, Rodrigo Rendón se encuentran en cuestiones de sucesión familiar que apuntan a una eventual e inevitable venta.

Pero mientras ese litigio se resuelve no le queda otra que aferrarse al baloto, representado en los talentosos jugadores cartageneros con hambre de gloria, o a la venta definitiva a inversionistas que compren de una vez por todas y de paso formen parte del guion de la película «Hasta que te vendí».