El cielo pidió narrador: se nos fue Luis Alberto Payares Villa

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Luis Alberto Pallares Villa

Falleció Luis Alberto Pallares Villa. // Foto: tomada de X.

La Clase Alta de la Radio está de luto. Se marcha una de las voces más influyentes del periodismo deportivo del Caribe colombiano, maestro de generaciones, innovador de la narración y referente eterno del béisbol, el boxeo y la radio hecha con pasión.

Por: Hergel Ortega Madero 

Hay hombres que pasan por la vida dejando huellas. Y hay otros que construyen caminos para que generaciones enteras los recorran. En el periodismo deportivo de Cartagena y del Caribe colombiano, si alguna vez debemos hablar de un referente auténtico, de un hombre que impuso un estilo propio, una voz inconfundible y una manera única de contar los deportes que amamos, ese nombre es el de Luis Alberto Payares Villa.

Se nos fue el “Pupi” Payares, pero queda para siempre su legado.

Recuerdo una conversación con él, una de esas charlas que terminaban convertidas en verdaderas clases magistrales sobre la radio y la vida. Con la memoria intacta, me contaba sus inicios en Radio Progreso de Córdoba, donde su talento era tan evidente que terminaba narrando de todo: desde eventos populares hasta las misas del pueblo. Allí comenzaba a forjarse el comunicador que años después revolucionaría la narración deportiva en nuestra región.

Aunque nació en Turbaco, construyó gran parte de su historia profesional en Córdoba, tierra de profundas raíces sirio-libanesas. Muy pronto se convirtió en un hombre destinado a transformar la manera de hacer radio deportiva. Su vocabulario, sus recursos expresivos y su capacidad para dibujar imágenes con la voz lograban algo extraordinario: transportar a los oyentes hasta el escenario de los acontecimientos.

Cuando narraba béisbol, uno podía sentir el sonido del bate, el vuelo de la pelota y la emoción de cada jugada. Los aficionados veían el partido con los oídos. Los invidentes podían amar la pelota caliente gracias a la magia de su relato.

Durante muchos años fue el narrador número uno del béisbol en Cartagena. Su liderazgo y su enorme capacidad profesional le permitieron conformar uno de los grupos más extraordinarios que ha tenido la radio deportiva del Caribe, al que bautizó como “La Clase Alta de la Radio”, rodeándose de nombres inolvidables como Melania Porto Ariza, Walberto Ahumada, Eugenio Baena, Freddy Jinete, Pedro Valdez, Alfonso Cabrera y. Miguel Polo Sarabia.

Luis Alberto Payares no era solamente un narrador. Era un director artístico, un estratega de los medios de comunicación y un hombre formado académicamente que entendía como pocos el poder de la palabra y los matices de la voz. Fue un innovador permanente y un formador de generaciones enteras de comunicadores.

Con su partida también se marcha una época irrepetible. La época romántica del béisbol, del boxeo y de las grandes transmisiones deportivas. Hoy resulta difícil imaginar que en Cartagena ya casi no existan narradores especializados en béisbol o boxeo. En los años ochenta, noventa e incluso a comienzos de los dos mil, las transmisiones podían tener hasta tres narradores en un mismo partido por la riqueza del espectáculo y la pasión que despertaba la radio.

Su voz acompañó los títulos de los Indios de Cartagena, las hazañas de Kid Pambelé, las noches memorables de Rocky Valdez y Happy Lora, y tantos otros capítulos gloriosos del deporte colombiano. Cuando el fútbol tomó fuerza en Cartagena, también supo rodearse de los mejores, llevando a las transmisiones a figuras de talla mundial como Sergio Ramírez.

Era un competidor nato. Siempre quiso ser el primero. Y casi siempre lo fue.

Fue pionero en la publicidad y las comunicaciones. Su empresa, Producciones Punto, se convirtió en una verdadera escuela de creatividad, mercadeo y gestión comercial. También fue gerente de Caracol Radio y orientador de grandes emisoras. Donde llegaba dejaba resultados, liderazgo y visión de futuro.

Pero más allá del profesional brillante, queda el recuerdo del ser humano excepcional. Un hombre elegante, distinguido, generoso, de conversación inolvidable. Un caballero de la radio. Un padre ejemplar que vio a sus hijos convertirse en profesionales. Un amigo leal. Un extraordinario bailarín. Un hombre que irradiaba alegría y que siempre encontraba la manera de inspirar a quienes lo rodeaban.

Hoy siento un profundo dolor en el corazón.

Desde el primer día que me abrió las puertas de su mundo profesional me hizo sentir parte de aquella “Clase Alta de la Radio”. De él aprendimos que siempre había que intentar hacer las cosas mejor, innovar, competir con excelencia y mantenerse a la vanguardia.

Con Luis Alberto Payares Villa se apaga una voz histórica, pero su eco seguirá resonando en cada cabina, en cada estadio y en cada joven periodista que entienda que esta profesión se ejerce con pasión, disciplina y amor.

Payares, saluda en el cielo a Melanio, a Fabio, a Edgar, a Campo Elías, a Eugenio, a Walberto, a Carmelo Hernández y a tantos otros maestros que fueron nuestra mejor universidad. Ellos, junto a ti, fueron los faros que iluminaron nuestro camino y nos enseñaron a amar esta profesión.

A su esposa, a sus hijos, a sus familiares y amigos, les expresamos nuestras más sinceras condolencias. Cartagena pierde a uno de sus grandes narradores. El Caribe despide a una leyenda de la radio deportiva.

Pero las leyendas no mueren. Simplemente cambian de cabina.

Y desde algún lugar del cielo, seguramente Luis Alberto Payares Villa seguirá narrando el juego de la eternidad con el mismo talento, la misma pasión y el mismo swing completo que lo convirtió en inmortal.

Buen viaje, maestro. La radio del Caribe jamás olvidará su voz.