Colegio de María La Baja conmemoró el Día de la Afrocolombianidad

Hay reconocimientos que se reciben; otros que se merecen: Ariel Bello Espinosa
23/05/2026

UN HOMENAJE A LA MEMORIA VIVA 

Día de la Afrocolombianidad y la Diversidad Étnica una fecha pa exaltar la memoria, la identidad y el legado afro que define la riqueza cultural

La Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural, municipio de María La Baja, conmemoró el Día de la Afrocolombianidad y la Diversidad Étnica para exaltar la memoria, la identidad y el legado afro que define la riqueza cultural de este municipio enclavado en la zona baja de los Montes de María.

Por espacio de tres días, las directivas del plantel unieron en un solo escenario a historiadores, sabedores, estudiantes, familias y docentes para repensar la “Gran Enramada Afrocolombiana: Un festival de Saberes y Raíces” propias que hacen de la capital mundial del bullerengue el epicentro natural de la diáspora africana y sus descendientes.

 

*Un encuentro con la memoria y la tradición*

Para los educadores de esta emblemática institución educativa, el concepto de enramada fue asumido no solo como una estructura física, sino como un símbolo de vida colectiva, resistencia cultural y espacio de transmisión de saberes. Durante las jornadas, los estudiantes lideraron la presentación de diversas temáticas que destacaron la riqueza cultural y agropecuaria del territorio.

 

*Sabores Ancestrales: Muestra de comidas, dulces y bebidas tradicionales*.

Cultura Viva: Espacio dedicado a la espiritualidad africana, el velorio, el canto de vaquería, la agricultura y expresiones artísticas como la champeta y el bullerengue.

Oralidad del Territorio: Recorrido por la literatura afrocolombiana, décimas, poemas y el uso de plantas medicinales.

Memoria Ancestral Agropecuaria: Representación de íconos y prácticas de la agricultura ancestral, incluyendo epistemologías africanas y técnicas de cuidado de la tierra.

 

*Innovación y preservación cultural*

El festival marcó un hito educativo con el lanzamiento de la Biblioteca Agropecuaria “José María Meléndez” y la presentación de los libros de etnoeducación “Los encantos de la libertad”, producciones que fortalecen el proceso pedagógico y la construcción de memoria histórica en la institución educativa.

 

La agenda cultural incluyó presentaciones de danza del grupo “El Sembrador”, música en vivo, con especial protagonismo de la champeta, juegos tradicionales, dramatizados y una pasarela afrocolombiana que exaltó la estética y el orgullo étnico.

 

*Compromiso con las nuevas generaciones*

Para, Miladis Vanegas Batista, coordinadora académica, este evento es el fruto del trabajo del Muntu de Etnoeducación, un colectivo que promueve el reconocimiento del papel de los sabedores del territorio como guardianes de la memoria.

 

“A través de este espacio invitamos a la comunidad a valorar las prácticas ancestrales relacionadas con la medicina, la agricultura y la pecuaria, asegurando que el legado afrocolombiano siga siendo una historia viva para las futuras generaciones”, afirmó.

 

Por su parte, Teilor Puello Castro, rector de la institución educativa, resaltó que la etnoeducación ha sido un proceso clave para el crecimiento colectivo de la comunidad educativa.

 

“La etnoeducación nos ha permitido comprender que los cambios y transformaciones deben generarse de manera generacional, más cuando los pueblos cultivan una democracia con una visión holística del mundo. Hoy, María La Baja es un ejemplo de construcción de paz en Bolívar, especialmente para nuestros nativos cuyos derechos étnicos habían sido vulnerados”, enfatizó el rector.

 

“Llevamos a cabo un diálogo de saberes muy interesante que nos permitió a la institución convertirse en puente entre los estudiantes y los sabedores del territorio. Desde nuestro currículo reconocemos como el rol que juegan nuestros abuelos y a las personas mayores que custodian un cúmulo invaluable de conocimientos ancestrales que hoy muchos jóvenes desconocían”, dijo el docente Fernán Cuten López.

 

*Una celebración con identidad y libertad*

 

El Día de la Afrocolombianidad, instituido mediante la Ley 725 de 2001, se conmemora cada 21 de mayo en homenaje a la abolición de la esclavitud en 1851. En María La Baja, esta fecha adquiere un carácter especial por su profundo arraigo a las tradiciones afrodescendientes.

Las actividades incluyeron recorridos por las principales calles del municipio, acompañada por músicos, bailadores y cantadoras. El bullerengue, los tambores y las expresiones rítmicas fueron el eje central de la jornada, en la que niños, niñas, docentes y comunidad celebraron al ritmo de libertad.

 

La Gran Enramada Afrocolombiana reafirma el compromiso de la Institución Etnoeducativa Técnica Agropecuaria de Desarrollo Rural con la preservación de la memoria, la identidad y la dignidad de las comunidades afrodescendientes de esta subregión bolivarense.